martes, 14 de mayo de 2013

Tarta de pétalos de chocolate





El pasado 28 de abril fue el cumpleaños de mi santa madre. Quería hacerle una tarta para celebrarlo, y pensé que esta era bastante conveniente porque, al haber gente de todas las edades en la celebración, con un buen bizcocho y chocolate es raro equivocarse.
Esta presentación de pétalos de chocolate me rondaba en la cabeza desde que se la vi a Sandeea, y esta me pareció una buena ocasión para ponerla en práctica. El bizcocho utilizado ha sido una adaptación del que usé en la tarta rosa de rosas rosas, cambiando el buttermilk (que no tenía) por yogur griego + leche, y el resultado fue más que aceptable.

Ingredientes:

Para los bizcochos:
400 gr de harina (de repostería o bizcochona)
45 gr de maizena
1 ½ cucharadita de levadura royal 
       (sólo ½ si usamos harina bizcochona)
1 cucharadita rasa de sal
2 yogures griegos (125 gr cada uno)
250 ml de leche
200 gr de claras (unas 6 claras, aprox)
340 gr de azúcar
185 gr de mantequilla (a temperatura ambiente)
1 cucharada de esencia de vainilla
Opcional: almíbar para calar los bizcochos

Para la cobertura:
750 gr de chocolate para fundir
375 gr de mantequilla a temperatura ambiente
100 gr de azúcar glass

Elaboración:

Para preparar los bizcochos:

Precalentar el horno a 170ºC. Engrasar los moldes con spray desmoldante (en mi caso, 2 moldes de 18 cm) y forrar las bases con papel de hornear.


Tamizar la harina, la maizena, la levadura y la sal (en Thermomix, 15 seg, vel 5). Reservar.


Batir el yogur, la leche, las claras y la vainilla (TMX: 1 min, vel 3). Reservar.


Batir la mantequilla  con el azúcar a velocidad media hasta que se haya disuelto el azúcar y quede una cremita suave (TMX: 3 min, vel 2 ½)
 
Tenemos que mezclar esa crema de mantequilla con los ingredientes secos (en 3 veces), alternados con los líquidos (en 2 veces). En Thermomix, ponemos la máquina a velocidad 3 sin programar velocidad, y añadimos, cada 20 o 30 segundos: 1/3 mezcla de harina, ½ claras con yogur y leche, 1/3 mezcla de harina, el otro ½ de mezcla de harina, y el último 1/3 de claras con yogur y leche (hay que empezar y terminar con los ingredientes secos, alternado con los ingredientes líquidos para que todo se integre bien).



Pesar la masa y dividirla en 4 partes iguales (en mi caso pesaba 1608 gr, por lo que la dividí en 4 partes de 402 gr).
Como usé 2 moldes iguales, horneé los bizcochos de 2 en 2. Cada 2 bizcochos, horneados a 170º, tardaron unos 20 minutos en estar cocidos (hay que comprobarlo con un palo de brocheta).


Dejamos enfriar los bizcochos en una rejilla.


Pueden hacerse de un día para otro, guardándolos bien cubiertos de film transparente cada bizcocho. Pueden incluso congelarse hasta que los vayamos a usar (sólo tendríamos que sacarlos del congelador ½ hora antes de rellenarlos)


Para la crema de chocolate:

Tenemos que fundir el chocolate. Pondremos el chocolate troceado en un recipiente apto para microondas. La primera vez programaremos un minuto, y luego seguiremos derritiendo el chocolate en intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez hasta que quede líquido. Lo dejamos enfriar unos minutos.


En la Thermomix (o con un batidor de varillas) tenemos que batir la mantequilla con el azúcar glass hasta que quede una masa cremosa y blanquita. En Themomix lo haremos con la mariposa durante 2 minutos a velocidad 3. Bajaremos lo que haya en las paredes y programaremos 1 min 30 seg de nuevo a velocidad 3.
Tenemos que añadir el chocolate frío, y volver a mezclar (en TMX: 1 min, vel 3)


Ponemos la mezcla en una manga pastelera desechable. Si no disponemos de ayuda, podemos utilizar una jarra como soporte.
Como veis, no he puesto ninguna boquilla (si la usáramos sería lisa). Simplemente con hacer un corte a la punta de la manga pastelera es suficiente.


Si los bizcochos han quedado con algo de copete, es necesario nivelarlos.

Ponemos 3 tiras de papel de horno sobre la bandeja que usemos para presentar la tarta, para poder quitarlas después y que no se nos ensucie de chocolate.

Ponemos el primer bizcocho, dándole la vuelta para que la parte superior quede lo más lisa posible. Este primer bizcocho debe ser el que peor nos haya quedado.
Si queremos, lo calamos con el almíbar y lo cubrimos con la crema de chocolate. La repartimos bien por toda la superficie.
Seguimos haciendo lo mismo, hasta poner las 4 capas de bizcocho (pondremos como cuarto bizcocho el que mejor nos haya quedado).

Cubrimos también los laterales de la tarta y la mentemos en la nevera unos 15 minutos para que el chocolate coja cuerpo.
Si se nos han encuciado mucho los papeles de horno, pordemos meter tres tiras de papel nuevas debajo de las que tenemos y quitar después las que están sucias.

Mientras tanto, me dediqué a hacer unas pruebas de los pétalos en un plato.
Hay que poner circulitos de chocolate y aplastarlos hacia un lado con una espátula de pastelero o con el dorso de una cucharita (que fue lo que yo usé).

Sacamos la tarta de la nevera y alisamos la superficie de chocolate. Para ello, tenemos que calentar una espátula de pastelero (lo hice introduciéndola en una jarra de agua caliente), secarla bien y pasarla por toda la superficie, presionando ligeramente. Si es necesario, volveremos a calentar y secar la espátula varias veces.

Una vez tenemos la superficie lisa, empezamos con los pétalos: Ponemos una línea de circulitos de chocolate en la tarta, y los alisamos hacia un lado con el dorso de una cucharilla.

Seguimos poniendo filas de crema hasta cubrir todo el perímetro de la tarta.
Si queremos cubrir de pétalos también la parte superior lo haremos empezando por el centro y seguiremos en espiral.

Cuando hayamos terminado de poner todos los pétalos, retiraremos con cuidado los papeles de horno que teníamos en la base, y… ¡ya tenemos nuestra tarta lista!


No es conveniente guardar la tarta en la nevera, porque la crema de chocolate endurece demasiado.

La tarta, como ya he dicho, sirvió para celebrar el cumpleaños de mi mami, que cumplió ni más ni menos que 84 abriles (nunca mejor dicho).


Como la llevamos a un restaurante, usamos para partirla el cuchillo que nos proporcionaron, y que es interesante mencionar: como tenía sierra hizo que el bizcocho se desmoronara bastante. Aquí podéis ver el corte hecho con dicho cuchillo:

Y aquí podéis ve cómo queda usando un cuchillo sin sierra bien afilado (tipo jamonero):


Y llegado este punto, no me queda otra que decir: ¡viva la madre que me parió!

¡Buen provecho!


lunes, 8 de abril de 2013

Tarta de obleas crujiente (tarta de huesitos)


La tarta de hoy es una de esas recetas facilísimas y muy rápidas de hacer que quedan estupendas. Sobre todo, si hay cerca niños chocolateros es triunfo garantizado. 
Ya publiqué otra tarta de obleas con chocolate hace tres meses, pero hay una diferencia esencial entre las dos: en la que hoy publico la obleas quedan completamente crujientes, por lo que la llaman "Tarta huesitos".


Ingredientes:
Un paquete de obleas
Un bote de nocilla
100 gr Chocolate de cobertura
Nata ligera (opcional)


Elaboración:
Introducimos en el microondas unos segundos la nocilla para que nos sea más facil de untar. No debemos pasarnos, porque si la usamos caliente las obleas se reblandecerán y no quedarán crujientes.
Ponemos un poco de nocilla sobre una de las obleas.

La extendemos bien por toda la superficie:

La cantidad a poner es según el gusto, aunque no es recomendable poner mucha cantidad porque la tarta puede resultar excesivamente pesada, pero ya os digo que es cuestión de gustos...
Si tenemos un aro ajustable lo pondremos de un tamaño un poquito mayor que la oblea para que las podamos poner con comodidad. Vamos poniendo las obleas untadas en nocilla unas encima de otras, poniendo las capas que queramos. Yo he puesto 8 obleas porque no quería que la tarta fuera muy grande. La última la he puesto sin untar con nocilla.
Si no tenemos el aro desmontable no hay ningún problema. Sólo hay que tener cuidado de ir apilando las obleas unas encima de otras lo mejor que podamos.
Para que la cobertura de la parte superior se parezca más a los huesitos, en vez de poner nocilla por encima he usado chocolate de cobertuta, haciendo una especie de ganaché de chocolate, pero usando mucha menos nata que habitualmente. En este caso, en vez de poner la misma cantidad de nata que de chocolate de cobertura he puesto sólo 1/3 de nata: he usado 200 gr de chocolate y sólo 65 gr de nata. Además he usado wn vaz de nata, crema ligera de Puleva de 5% MG.
Ponemos en un cazo a calentar la nata hasta que empiece a hervir. La retiramos del fuego y añadimos el chocolate en onzas. Lo dejamos reposar unos minutos para que se derrita y removemos bien para integrarlo todo.
Cuando el chocolate no esté excesivamente caliente, lo ponemos por encima de las obleas:
Lo extendemos bien por toda la superficie:
Como el chocolate está bantante espeso, podemos quitar inmediatamente el aro sin problemas de desbordamientos. Cubrimos ligeramente también los bordes (aunque a mi me gusta que se sigan viendo las capas). Todo esto me gusta hacer sobre tres tiras de papel de horno que luego podremos quitar facilmente sin que el plato de presentación quede manchado.
Hacemos una especie de piquitos en la parte superior para simular la superficie de los huesitos. Guardamos un ratito en la nevera para que el chocolate coja cuerpo.





Sacamos la tarta del frigorífico y quitamos los papeles de horno.
¡Está lista para comer!
(nota: el tulipán de detrás es el primero de la primavera en mi patio y me tiene encantada)

Y aquí, la foto del corte:


¡Buen provecho!