jueves, 10 de julio de 2014

Mesa dulce de comunión para Marta


En la entrada de las Galletas de comunión de Marta ya os comenté que este mes de mayo recibió su primera comunión Marta, mi hija mayor. A pesar de haber pasado ya bastante tiempo, no me puedo quedar si enseñaros la fantástica mesa dulce que preparó mi amiga Paz,  de Las Tartas de Paz

Todo empezó una noche de charla, tras una cena con los Cocineros Granadinos 4.0. Paz me preguntaba si no iba a hacer una tarta para Marta, y yo le comenté que con las galletas tenía cubierto el cupo de trabajo, y que no me atrevía a hacerla porque en las horas previas a la celebración iba a estar demasiado liada. Paz lo tuvo claro. Me dijo: “Yo te la hago”.  Lo que empezó por una tarta terminó convertido es esa espectacular mesa dulce. Fue, con diferencia, lo más fotografiado de la celebración.

El diseño de la tarta comenzó con unos dibujos de Marta y terminó en esa gigantesca tarta. Los dos pisos superiores eran “falsos”, pero el piso inferior era una impresionante tarta de chocolate bombón rellena de chocolate y dulce de leche. Según comenta Paz, es el bizcocho más grande que había hecho nunca. Esa cuestión le preocupaba bastante, por si el bizcocho no estaba bien cocido, pero la verdad es que estaba impresionantemente buena.

Pero como Paz no podía poner la tarta solita en la mesa dulce, la acompañó y rodeó de un montón de delicias:

Cakepops de cereza con chocolate cherry:

Muffins Starbucks con Swiss meringue buttercream de algodón de azúcar:

Mini cupcakes de stroopwaffle con crema de caramelo:

En la parte de atrás de esta foto (¡es que no tengo otra más de cerca!) podéis ver otros cakepops de Paz: Cakepops de Oreo. Y lo que veis en primer plano son unos suspiros de merengue con los que colaboré en la mesa dulce (en otra entrada pondré la receta, que no hay dos son tres…)

También hice estos dos arbolitos de chuches, uno con nubes y otro con “besitos”

Los protegí convenientemente con celofán para que no se resecaran:

En esta foto más de cerca de toda la mesa podéis ver el resto de cosas que pusimos en la mesa: palomitas rosas en copas, chuches blancas y rosas, caramelitos en botecitos… ¡Ah! Y todos los cartelitos y la guirnalda de de detrás los hizo la menda…

Y aquí podéis ver a Paz, la autora, acompañando su obra:

Pero las colaboraciones en la celebración de la Primera comunión no quedaron ahí. Como muchos sabéis, mi querido esposo es un forofo del Atlético Madrid. Ese mismo día, jugaban la final de la Champion League El Atlético de Madrid contra el Real Madrid. Eso hizo que la fiesta se prolongara y que preparáramos cena en plan de picoteo para todos los invitados. Nuestros propios amigos se ofrecieron a colaborar, preparando o encargando cosas. Pero contábamos con una baza importante: teníamos entre nuestros invitados a dos fantásticas blogueras, compañeras de fatigas culinarias mías desde hace muchos años: Ana María (Cocinando entre olivos) y Mª José (En el horno de mi abuela).  A ambas tengo que PEDIRLES MIL VECES PERDÓN porque no tengo ni una sola foto de lo que nos prepararon. Entre el lío del partido, la falta de luz y el interés por emplatar la comida ¡no hicimos ni una!
Nos aprovechamos de su buen hacer en los fogones y les pedimos que prepararan algunos platos para esa cena. Aprovechando el horno de Mª José, le pedimos que nos asara un jamón (que al entrar al horno pesaba ni más ni menos que 9 Kg 490 gr). Nos solucionó la cena de los niños (y parte de la de muchos mayores). Le salió exquisito.
Por otra parte, abusamos de Ana Mª, que nos preparó varias platos deliciosos. A falta de fotos, os pongo los enlaces a su blog de los platos que preparó:

Ensalada de cous cous con salmón y mango (en este enlace viene la receta, pero con otros pescados ahumados en lugar de salmón)

Ajo blanco con cerezas:


No tendré vida suficiente para agradecerle a las tres (Paz, Ana Mª y Mª José) lo que hicieron por nosotros ese día. Y por supuesto también quiero agradecer toda la colaboración de nuestros amigos y familiares, que no se pudieron volcar más con nosotros. ¡Gracias a todos de corazón!

¡Y tampoco tengo foto de las 4!  Me va a perdonar Mª José porque ella no sale, porque voy a poner la que tengo junto a Paz y Mª José:


Os dejo otra fotillo más de la mesa dulce, que no me canso de verla...
 
 

domingo, 6 de julio de 2014

Croquetas de queso y sésamo o "El tiempo indetenible"


De nuevo os traigo la receta propuesta por el Restaurante Ruta del Veleta para su Reto Nazarí. En esta ocasión son unas deliciosas croquetas de queso, pero envueltas en sésamo, lo que le da un sabor riquísimo y peculiar.
Como siempre, este reto viene acompañado de una preciosa historia:

El Reto Nazarí :El Tiempo Indetenible O Las Croquetas De Sésamo

Cuenta la leyenda árabe, que el gran rey Al-Mamún invitó a su palacio a todos los reyes de la península, para celebrar su victoria en una de las frecuentes guerras de la época sobre Al-Motamid. Entre ellos estaba Alfonso VI.
El rey se dedicó a enseñar su palacio y la más importante joya que allí guardaban, que era un reloj de agua, el cual permitía saber la hora durante la noche. Hecho que en el año 1000 era toda una revolución científica.
El monarca Alfonso VI, volvió impresionado a tierras cristianas por dos cosas, la primera, el reloj y la segunda, un manjar que no había degustado antes, lo único que pudo adivinar de aquél manjar era que llevaba sésamo.
El tiempo pasaba y el tormento y la envidia, que el monarca cristiano sentía hacia Al-Mamún, eran tal, que decidió que se tenía que hacer con ellos e intentar conquistar la ciudad de Al-Mamun.
El monarca árabe, se vio asediado en poco tiempo, y se le informó de las intenciones de su homologo cristiano. Al-Mamún sabía que su ciudad tenía existencias para aguantar el asedio varios años, y tenía la creencia de que si paraba su reloj de agua pararía el paso del tiempo y nunca conquistarían su ciudad. Así que decidió plantar una extraña planta roja en la desembocadura del agua y así cortar el agua y poder parar el tiempo según su teoría.
Pero tras ocho años de asedio Alfonso VI, consiguió su objetivo y saboreando su costosa victoria acudió presto al lugar donde estuvo alojado gratamente años antes. Buscó la maravilla que conoció, el reloj de agua que permitía saber el tiempo durante la noche. Cuál fue su sorpresa al descubrir que una gran planta roja bloqueaba el curso del agua que alimentaba el mecanismo. De este modo decidió buscar al cocinero y hacerlo cautivo para que pudiera degustar aquél manjar que probó hace 8 años.

Por otro lado Al-Mamún aprendió una dura lección y es que el paso del tiempo es indetenible.

Croquetas De Sésamo:
Ingredientes:
175 gr queso fresco.
75 gr de queso suave.
4 cucharadas de harina.
3 cucharadas de sésamo.
2 huevos.
Aceite
Sal
Pimienta.

Elaboración:
Amasar el queso fresco y el otro suave, mezclar con la harina y huevos, una vez que está todo bien amasado y mezclado; se condimenta y se deja enfriar durante una hora. Se hacen formas de croquetas y se envuelve la parte externa con semillas de sésamo, se fríen y se sirven.


Esta es mi versión, en la que he añadido algún ingrediente y he cambiado algunas cosas en el proceso de elaboración. Las he acompañado con una mermelada casera de pimiento rojo al azafrán con la que combina extraordinariamente bien, en mi opinión.

Ingredientes:

Para las croquetas:
30 gr de aceite de oliva virgen extra
50 gr de harina
250 gr de leche
100 gr de queso
   (he usado una mezcla de 4 quesos:
    Edam, Gouda, Enmental y Cheddar)
1 huevo
Sal
Nuez moscada
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra (para freír)

Para la mermelada de pimientos:
1 pimiento rojo
Azúcar (el 50 % de peso del pimiento)
Azafrán en hebra
100 ml de agua
Aceite de oliva virgen extra

(Para elaborar la mermelada, seguir este paso a paso)


Elaboración:
Tenemos que hacer una bechamel con aceite, harina, leche, sal, nuez moscada y pimienta. Le añadiremos cuando esté hecha el queso rallado y posteriormente la yema de huevo.
Yo lo he hecho con la Thermomix para ahorrarme el trabajo de remover constantemente. Este es el paso a paso que he seguido:

Ponemos en el vaso los 30 gr de aceite, y los ponemos a calentar 3 min, a temperatura varoma, velocidad cuchara.

Añadimos la harina y la sofreímos durante 4 minutos, temperatura varoma, vel 2 (para que remueva bien la harina)
 
Añadimos la leche, una cucharadita de sal, un poquito de nuez moscada y una pizca de pimienta. 

Mezclamos todo bien durante 6 seg, vel 7
 
Ponemos a cuajar la bechamel. Como hay muy poca cantidad, la tendremos hecha muy pronto: unos 4-5 minutos, 100º, vel 4 (hasta que veamos que ha espesado)
 
Añadimos el queso y mezclamos 30 seg, 100º, vel 2

Esperamos un par de minutos para que se temple un poco la masa y añadimos la yema de huevo. Lo mezclamos 30 seg, vel 2.

Ponemos la masa dentro de una manga pastelera. Si no tenemos a nadie que nos ayude, la ponemos dentro de una jarra o de un vaso de batidora para que se quede de pie y la llenamos. La cerramos bien y la dejamos enfriar para que la masa coja cuerpo. Es conveniente que esté en la nevera al menos una hora, pero podríamos hacerlo incluso el día de antes.

Sacamos la manga del frigorífico y cortamos el extremo de la manga con el grosor que queramos para nuestras croquetas.

Ponemos semillas de sésamo cubriendo el fondo de un plato

Vamos poniendo tiras de masa con la manga pastelera sobre las semillas, y cortamos con tijera cuando queramos parar.

Envolvemos bien toda la tira en el sésamo, y cortamos porciones de la longitud deseada. Yo las primeras las hice más grandes, del tamaño de una croqueta normal, pero luego decidí hacerlas más pequeñitas para cogerlas con mayor facilidad, ya que la cobertura que forma el sésamo no es tan sólida como la que tiene una croqueta normal envuelta en huevo y pan rallado.

Las freímos en abundante aceite de oliva virgen extra bien caliente, girándolas bien desde el primer momento para que se forme una cobertura crujiente y no se salga el queso.

Las sacamos de la sartén y las escurrimos bien de aceite sobre una rejilla.

Para emplatar, he puesto un poco de mermelada casera de pimiento rojo al azafrán  y encima una croquetita de queso y sésamo.

¡Listas para tomar!

 Aquí podéis ver la foto del corte, donde se aprecia lo cremoso que queda el queso:

¡Buen provecho!

domingo, 29 de junio de 2014

Azúcar invertido (Thermomix)


Hoy es último domingo de mes, y como ya es habitual volvemos al ataque con una receta para e reto de los Asaltablogs. Este mes le ha tocado  al blog Olor a regalices. La receta que he elegido para asaltar ha sido el azúcar invertido, un imprescindible a la hora de elaborar ricos helados en esta temporada veraniega en la que nos encontramos.

El azúcar invertido es la combinación de glucosa y fructosa. Tiene mayor poder endulzante que el azúcar común, no cristaliza y acelera la fermentación de las masas de panes dulces, bizcochos. Fundamentalmente se usa en la elaboración de helados, para evitar que cristalicen.
Para elaborarlo nos basta con agua mineral, azúcar y un sobre doble de gaseosas.
De modo tradicional, se elabora poniendo el agua en un cazo y cuando alcanza los 50º se le añade el azúcar. Haremos subir entonces la temperatura hasta 80º, momento en el que añadiremos el sobre blanco. Cuando baje de nuevo la temperatura hasta 60º, añadiremos el sobre morado, que reaccionará con efervescencia. Dejamos enfriar y guardamos.
Es muy fácil de elaborar con Thermomix, puesto que no necesitamos un termómetro y la máquina se encarga de mezclar y controlar las temperaturas.


Ingredientes:


150 ml de agua mineral.
350 gr de azúcar blanquilla.
1 sobre de gasificante doble.
    (nos sirven las gaseosas del tigre o
     los gasificantes Litines del Mercadona)





Elaboración:


Verter el agua en el vaso. 

Programar 3 min, 50º, vel 5. Cuando se hayan alcanzado los 50º y no antes, añadir el azúcar y programar 6 min, 80º, vel 4.



Cuando alcance los 80º y acabe el tiempo programado, añadir el sobre blanco y mezclar 10 segundos a velocidad 4.



Tenemos que dejar bajar la temperatura a 60º (tardará unos minutos)

 Entonces, verter el sobre morado. Mezclar durante 1 min a velocidad 4.
Se consigue un acabado con efervescencia.
Cuando reposa, desaparece esa espuma.



Dejar enfriar y guardar en un bote.


Se conserva perfectamente durante 10-12 meses incluso fuera de la nevera.
 ¡Buen provecho!